domingo, 12 de junio de 2011

Tres metros sobre el cielo.


Y era el mar más bello que yo ya hubiera visto. 
Hecho por miles de corazones que laten juntos. 
Que bailan siguiendo el ritmo de la música.
A veces el dios de la música, el dios de las luces y el dios de la noche deciden agarrarse de las manos, haciendo que la tierra se vea preciosa desde aquí arriba.  Tomando la bajada hacia marte.