jueves, 9 de junio de 2011

Un giro al mundo, un giro radical.

Jamas pensé que sentiría lo que siento. El corazón me arde. No se que pasa por dentro de mí, pero tengo miedo, mucho miedo. Nunca había dependido de nadie, yo vivía a lo loco, iba y venia cuando me apetecía, decía lo que quería, y daba besos a los que yo pensaba que se lo merecían. Cantaba de alegría, y lloraba por películas tristes incluso por series. Cada mañana me levantaba pues como todos con cara de dormida, y sin duda sin ganas de ir a clase, soportar 6 horas a profesores chaposos... no por dios, eso es lo primero que pensaba. Me ponía cualquier pantalón con una camiseta y unas playeras cualquiera, ni me peinaba, me hacia un moño o una simple coleta y me iba como si fuera la top-model del instituto.

Pero mira como vuelve la vida y sorprende. Noto que el corazón me arde aquí dentro, que me duele, es una sensación rara. Ahora dependo de ti, tu eres mi felicidad y mis lagrimas, ya me dan igual aquellas series, me parecen una chorrada, y cantar por la calle me da vergüenza, tan solo canto en mi casa, y en escasos conciertos.

Todas las mañanas me levanto antes de que suene mi despertador, tengo ganas de verte, voy en tu busca, se que irás a clase, sé que te veré. Tengo la ropa preparada ya desde ayer por la noche, llevo mis mejores prendas, voy al baño y me echo mis mejores potingues, me peino y me aliso el pelo. Me intento poner lo mas guapa posible. Me dan igual todos esos profesores, se que soportare 6 duras horas, lose.
Y sabes? me da igual el instituto en sí, me da igual quien este en el, solo me importa que tu vayas, que tu estés, que me mires, que nuestras  miradas choquen y me sonrías sin motivo ninguno.