Y cuando menos te lo esperas, zás, alguien da un golpe. Si alguien intenta entrar en tu vida, como si nada, sin preguntar, sin saber donde ni cuando, sin saber quien es. Va lanzada, al grano, a conocerte, ha abrir tu corazón. Va a investigar sonrisas, analizar sentimientos y compartir momentos. No preguntará nada de lo mas extraño, no intentará hacerte daño ninguno. Te quiere conocer, hacer un poco el tonto contigo, compenetrarse, buscar amistad. Buscar algo eterno. Buscar tu felicidad, tus cosquillas, tus humores, tus chorradas. Yo tuve la suerte de que ella entro así, repentinamente, como cuando el viento revolotea tu pelo en una mañana de marzo. Como cuando las avispas te pican en un momento inesperado. Y quizás entro cuando más lo necesitaba, sí, cuando la vida misma me ahogaba.Te quiero mucho pequeña gran choni.